
No sé que decidimos primero, si el vehículo o la carpa* (o tienda de campaña, depende desde donde nos lean). Cuándo me pongo a pensar sobre los preparativos se me confunden las cosas. Fueron muchos meses de leer y leer y creo que soy hasta demasiado repetitiva en muchas de mis publicaciones en este aspecto.
Se imaginarán que la decisión de hacer un viaje de este tipo requiere de muchísima planificación. No se te ocurre un día dejarlo todo y emprender un viaje, y si a alguien le ha pasado, lo felicito.
La carpa sobre el techo de la camioneta no sé exactamente de quién copiamos esa idea. Sólo sé que necesitábamos la más grande que existiera, y no es algo que esté disponible en la tienda más cercana, como tampoco es usual que viaje una familia entera de esa forma. Así que la compramos online, no sin antes corroborar las medidas y que tuviera el espacio suficiente para que una familia de 4 pudiera dormir comodamente.

Ventajas:
- Al no tener contacto con el suelo, no absorbe la humedad o el frío del suelo, no permite el acceso a animales o insectos, al tener ventanas en los cuatro lados cuando hace calor tiene mejor ventilación .
- Es muy rápido para armar, tomamos el tiempo y son 5 minutos para abrirla y 10 para cerrarla.
- Nos da más autonomía, podemos acceder a casi cualquier lugar y tenemos todo lo que necesitamos.
- Todo queda dentro de la carpa, colchón, almohadas y sobres de dormir, lo que hace más fácil y rápido el armado.
Desventajas:
- Las ciudades son las más difíciles de visitar, no se encuentran muchos lugares donde abrir la carpa y no molestar, se hace difícil incluso encontrar baños públicos y lugar donde ducharse.
La carpa cuenta con un colchón de 3 pulgadas de alto. Y tenemos sobres de dormir que son muy recomendables para temperaturas muy bajas. Es un sistema de sobres de dormir 3 en 1 que usa la armada, y los compramos usados online en condiciones impecables.


El vehículo después de un tiempo se volvió nuestra casa, incluso las pocas veces que nos quedamos en un hostel u hotel, al cabo de 2 días la extrañábamos y queríamos volver a nuestra casita.
Cómo siempre hay que aclarar que esta es nuestra forma de viajar, y hay que tener en claro que no es para todo el mundo. No hay una mejor forma de viajar, cada uno tiene sus prioridades y estilo. Lo importante es animarse, “aventurarse”.













