
En 15 meses de viaje han cambiado muchas cosas. El tiempo pasa, las cosas cambian y nosotros con ellas. Llevamos recorridos 9 países y casi 30.000 millas. Han sido días de no hacer nada, hacer mucho, días buenos y días no tan buenos.
Algo esta cambiando a medida que nos acercamos a Sudamérica. Nuestro objetivo fue y sigue siendo recorrer el mundo, todavía nos falta mucho por aprender en como financiar nuestro viaje, pero de algo estamos seguros y es que queremos conocer cada rinconcito de este mundo.
Nos acercamos cada vez más a Sudamérica y nos va invadiendo de a poquito la ansiedad, una inquietud, algo dentro que no es fácil de explicar….nos estamos acercando al “Paísito”, a nuestro Uruguay.
Hace 16 años que nos fuimos y no hemos vuelto a pisarlo. Sólo pensar que nos separan unos pocos países se nos hace un vacío en las tripas y un nudo en la garganta.
Parece que por más años que vivamos en otro país, no podemos pertenecer nunca, nos adaptamos, vivimos cómodamente, muchos de nosotros -los que nos fuimos- formamos una familia, una nueva vida, pero sigue estando ese no se qué, ese sentir de que las raíces están en otro lado.
No podemos evitar comparar los olores, sabores y sonidos en cada comida y lugar que conocemos, el buscar siempre alguna semejanza, algo que nos acerque más al lugar dónde crecimos.
Añoramos ese sentido de pertenencia, caminar con la confianza de que pertenezco al suelo en que piso. Cuando todo es familiar y sabemos como funciona, para bien o para mal. Cuando algo sucede sabes que vas a tener un familiar o una mano amiga al instante que te ayude a solucionar el problema, o al menos tener un sistema de apoyo que es tan difícil de conseguir en otro lugar dónde la cultura y el idioma son tan diferentes. Y cuándo quieres ver a alguien sólo con levantar el teléfono y decirle – ¿tomamos unos mates esta tarde? – se soluciona.
Claro esta que sólo recordamos lo grato, los buenos recuerdos y lo malo es algo que no hacemos mucho esfuerzo en recordarlo.
Fantaseamos y planeamos nuestro regreso a Uruguay casi a diario, nuestro “camino a casa”. Por dónde vamos a entrar al país, lo que veremos primero, volver a ver a la familia, amigos y lugares. Hasta le hemos contagiado las ganas de ver Uruguay a nuestros hijos, que ya están haciendo planes para cuando lleguemos, hasta de lo que van a comer, si hasta están escuchando murga (música popular uruguaya).
Allá vamos, a volver a lo que alguna vez fue nuestra casa y a un país aunque estuvimos lejos por mucho tiempo nunca dejamos de sentirlo nuestro.
No tenemos prisa, queremos seguir conociendo los países, lugares y personas que nos quedan en camino, pero sin perder de vista el punto final de esta primera etapa, el camino a casa.
¿Cuánto tiempo has estado fuera de tu país?
¿Qué es lo que mas extrañan de su país natal, comida, gente, familia, costumbres?













